
Además de los grandes beneficios mentales y espirituales que brinda el yoga, realizar esta disciplina fortalece los músculos y huesos, retrasa el proceso de envejecimiento, aumenta la energía vital, da flexibilidad y equilibrio, oxigena y limpia los órganos y favorece a los sistemas cardiovascular, endocrino, digestivo y respiratorio.
Si vas a empezar a hacer esta actividad, sigue esta guía rápida para aprovechar tus clases al máximo.
Utiliza ropa cómoda
Para realizar yoga necesitas movilidad en todo tu cuerpo, por ello es importante que tu vestimenta sea confortable y elástica, de preferencia que se ajuste a tu cuerpo así, cuando realices posturas con la cabeza abajo, tu camisa no se bajará cubriendo tus ojos.
Tanto por seguridad, como para tener un mejor apoyo para sostener tu cuerpo, realiza tu práctica sin zapatos. Esto te permitirá separar bien los dedos de tus pies y mejorará tu equilibrio.
De menos a más
Una clase de yoga, aunque sea para principiantes, no significa que es fácil. Sigue todas las indicaciones del instructor, respira y relájate, esto facilitará la realización de las posturas.
A lo largo de la sesión tu guía ofrecerá variaciones de los ejercicios, para que puedas hacer los que más te acomoden recibiendo los mismos beneficios. Si estás embarazada, tienes lesiones o cirugías previas, lo mejor es que se lo digas a tu profesor antes de iniciar.
Con la práctica, descubrirás músculos que no sabías que existían y nunca has ejercitado. Deja que tu cuerpo se adapte a los ejercicios y movimientos sin forzarlo. Cada vez podrás hacer cosas de un grado de dificultad más elevado.
Tómalo con calma
Algunas personas son más flexibles que otras, por lo que se les facilitará realizar las asanas.
Es muy importante que nunca sientas dolor. Si tienes una punzada o desgarre regresa a tu posición original y coméntalo con tu instructor. En caso de estar mareado, cansado o te tiemblen los músculos, relájate y evita las posturas que requieran mucho esfuerzo. Escucha tu cuerpo, no lo estreses ni luches contra él.
Si a ti te cuesta trabajo, tómate tu tiempo y practica un poco más.
Permite que tu instructor te guíe
La alineación corporal es la clave del yoga y es importante que realices las posturas de forma adecuada para tener los efectos benéficos en los sistemas digestivo, respiratorio, muscular, nervioso y endocrino.
Ubícate hasta adelante de la clase o lo más cerca posible de tu maestro, aunque al principio te puede dar un poco de temor o vergüenza, verás más de cerca cómo se hace cada postura y escucharás mejor cada palabra que dice. Deja que él o ella te ayude con algunas posturas y acomode tu cuerpo.
Cuando hagas una asana por primera vez, primero mira cómo lo hace tu profesor y permanece atento a sus instrucciones mientras lo hace.
Tu alimentación
Los beneficios del yoga son más efectivos cuando sigues una dieta sana y equilibrada. Tener buenos hábitos alimenticios, como moderarse en las comidas, evitar los alimentos procesados y azúcares refinados, incrementar el consumo de frutas y verduras crudas, así como alejarse del cigarro y el alcohol, te dará como resultado una mejor calidad de vida.